REVISTA LITERARIA

PARA UN DESARREGLO SISTEMÁTICO DE LOS SENTIDOS



domingo, 9 de junio de 2013

Dos microcuentos, por Mauricio Naranjo

EL FOTÓGRAFO


Le tomó tantas fotos al cielo, que se tornó nube y se disolvió con la lluvia.




  LA GOLONDRINA



Cuando la golondrina solitaria despertó, un hermoso verano estalló en sus ojos.















sábado, 16 de febrero de 2013

SINESTESIA, POR MAURICIO NARANJO


SINESTESIA


Y, de pronto, la belleza estalla como un fuego artificial,
Impregna con su brújula desnuda el mundo.
Todo, entonces, adquiere forma y sentido:
Las notas del piano emergen móviles, cromáticas, sensuales,
Las palabras dibujan paisajes oníricos,
Las campanas inundan el cielo con su luz melódica,
Tu olor baila en mi corazón como una nube de todos los colores.
Todo, entonces, se puebla de ventanas y de pájaros:
Tu aroma como una alucinación, tu risa como un satori, tu silencio como un calidoscopio, tu voz como un jardín.
Y entre tu voz y tu silencio voy construyendo una partitura de soles y de planetas, de sombras verdes y de vacíos azules.
Y entre tu aroma y tu risa voy creando un poema fonético y frenético:

La belleza, serena y escandalosa, se sienta a mi lado,
Plena de ventanas y de pájaros,
Con su brújula desnuda.




IMPOSIBLE BELLEZA, POR MAURICIO NARANJO


IMPOSIBLE BELLEZA

El negro mi color, mi único color.  
Sombras tiñen el horizonte,
El prisma de oscuridad todo lo invade, con su lúgubre vacío.
Imposible belleza,
Sin incendios en el cielo, sin espadas de luz.
Incierta mina de carbón, ónix sin brillo, desolado bosque de ébano,
Medianoche perpetua donde habitan seres amorfos y cosas sin alma.
Penumbra en mi mente, olvido en mis ojos de abismo,
Acantilado donde todo se esfuma, donde las formas duermen y las figuras mueren.
El precipicio mi casa, mi única casa, el negro mi color, mi único color.
Dónde la belleza, dónde la conmoción, dónde el  temblor?
Dónde los rostros, dónde las montañas, dónde las nubes?
Dónde el azul de tus ojos?
A dónde ha ido el naranja de tu pelo, el violeta de tus labios, el rojo de tus palabras?
Jamás habrá mar, jamás volcán, jamás crepúsculo,
Sólo hay nada en mí, una nada mustia parecida al olvido,
Una nada negra y profunda.





martes, 12 de febrero de 2013

EL PAPA, POR MAURICIO NARANJO


EL PAPA

En la ventana de su palacio
Saluda a la caterva
Como una vieja estrella del rockandroll.
Con su traje de lujo
Bendice a las almas impías
Y su presencia majestuosa 
Esconde el cansancio de un mortal.
Tras su mirada ambigüa
La parca, con su humo blanco, 
Sonríe en el balcón de la eternidad.

martes, 22 de enero de 2013

LA MIRADA, POR MAURICIO NARANJO


LA MIRADA


La tierra está en el cielo. 
El cielo está en el corazón. 
El corazón, como un planeta sin nombre todavía, está extraviado en tus ojos. 
Tus ojos de crepúsculo y de arena, 
de insecto y de reptil, 
de nube y de carne.

viernes, 28 de diciembre de 2012

LA PROMESA, POR MAURICIO NARANJO


LA PROMESA


Me prometiste el cielo y me diste una estrella muerta
Me prometiste la tierra y me diste una hoja seca
Me prometiste la luz y me diste una linterna
Me prometiste la lluvia y me diste una gota
Me prometiste el amor y me diste un beso
Me prometiste el tiempo y me diste un reloj
Me prometiste el aire y me diste un barómetro
Me prometiste el verano y me diste un desierto
Me prometiste la naturaleza y me diste una flor marchita
Me prometiste la poesía y me diste tu silencio
Cumpliste todas tus promesas
Al pié de la letra

jueves, 20 de diciembre de 2012

EL APOCALIPSIS, POR MAURICIO NARANJO



EL APOCALIPSIS


Vivo el apocalipsis cada vez que te pienso
Vivo el fin del mundo cuando olvido que te perdí
Vivo el Armagedón alejado años luz de tu boca
Tu sombra es como una profecía
Tus piernas están grabadas en todos los calendarios primigenios
Las voces de los iniciados me repiten tu segundo nombre
En el eco interminable de la debacle
Y de los tsunamis que me traen tu aroma
Soy el prestidigitador
El maestro de ceremonia del solsticio de verano
El pintor de tu ausencia
El que en lenguas predice el declive universal
El que colorea mandalas para recordar la forma de tu vientre
Vivo el apocalipsis cada vez que te pienso