EL ESCRITOR
-No escribiré más cuentos- dije
-Dejá de ser empeliculado- respondió ella
A continuación, dejé que mi cerebro transparente emitiera imágenes en movimiento y sonidos, que se proyectaban en la nube del lunapark, del lupanar. Hubo un silencio largo, un adagio. Y me desprendí de la nave, como un pájaro contestatario, como un fugitivo sin plan, como un rayo que desconoce a su próxima víctima.
-Dejá de ser empeliculado- respondió ella
A continuación, dejé que mi cerebro transparente emitiera imágenes en movimiento y sonidos, que se proyectaban en la nube del lunapark, del lupanar. Hubo un silencio largo, un adagio. Y me desprendí de la nave, como un pájaro contestatario, como un fugitivo sin plan, como un rayo que desconoce a su próxima víctima.
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