LAS AVENTURAS DEL HADA HELADA
El día menos pensado escribiré las aventuras del hada helada y su amiga la gran hadilla. Será una epopeya volátil, etérea, poblada de árboles celestes y estrellas terrestres. El tercero excluido, el hado derecho, sucumbirá en medio del miedo, y los dragones de agua, guiados por sandra gon, vencerán a sangre gorio, el villano más villano de todos los tiempos.
EL ÁNGEL DE LA PACIENCIA
Lento, no diferenciaba si estaba en reposo o en movimiento, porque su velocidad mínima era constante. Siempre llegaba tarde, porque se detenía en las formas del mundo, asombrado. Hasta que un día, como Remedios la bella, o Un hombre muy viejo con unas alas enormes, comenzó a volar igual que un pajarraco sutil.
PARA QUÉ
Para qué cielo si no tengo alas. Para qué alas si no tengo casa. Para qué casa si no tengo a mi amada. Para qué amor si no creo en nada. Para qué el vacío si estoy pleno de silencio, de ausencia, de soledad, de éter que se aferra al suelo como un manglar.
MUCHA
TELA QUE CORTAR
El
sastre, también hijo de sastre, comenzó a cortar la tela entre monólogos y
soliloquios. Sin percatarse, inmerso en su mundo de tramas y urdimbres
mentales, cercenó su brazo izquierdo. Sintió un dolor agudo, que confundió con
su melancolía, y continuó mutilando su cuerpo hasta que de sí sólo quedó su
mano derecha aferrada a las tijeras rojas y resplandecientes.
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